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El material sin fuentes fiables podría ser cuestionado y eliminado. Este aviso fue puesto el 25 de marzo de 2014. Algunas falacias se cometen intencionalmente para persuadir o manipular a los demás, mientras que otras se cometen sin intención debido a descuidos o ignorancia. En ocasiones las falacias pueden ser muy sutiles y persuasivas, por lo que se debe poner mucha atención para detectarlas. El que un argumento sea falaz no implica que sus premisas o su conclusión sean falsas ni que sean verdaderas. Un argumento puede tener premisas y conclusión verdaderas y aun así ser falaz.

Lo que hace falaz a un argumento es la invalidez del argumento en sí. El estudio de las falacias se remonta por lo menos hasta Aristóteles, quien en sus Refutaciones sofísticas identificó y clasificó trece clases de falacias. Desde entonces se han agregado a la lista cientos de otras falacias y se han propuesto varios sistemas de clasificación. Todavía no hay acuerdo sobre la mejor definición de “falacia” y existen muchas propuestas que rivalizan entre sí. En 1970, Charles Hamblin publicó una obra seminal titulada Falacias, que rastrea el desarrollo de la noción desde Aristóteles hasta mediados del siglo XX y concluye que la definición estándar de “falacia” es un argumento que parece válido, pero no lo es.

Douglas Walton, defendieron la aproximación de Hamblin. Algunas definiciones alternativas a la de Hamblin hacen énfasis en las fallas lógicas de las falacias. Por ejemplo, se pueden definir las falacias como argumentos deductivamente inválidos o con muy poco apoyo inductivo. El problema con esta definición es que algunas falacias consisten en argumentos deductivamente válidos, cuya falla está en otra parte, por ejemplo el falso dilema o la petición de principio. Se enmienda esta definición agregando que los argumentos no falaces, además de tener validez deductiva o apoyo inductivo, deben tener premisas verdaderas y bien justificadas, y no caer en la petición de principio. Esta definición tiene la ventaja de que incluye a los falsos dilemas y a las peticiones de principio como falacias, pero tiene la desventaja de que también incluye como falacias a muchos argumentos legítimos, por ejemplo argumentos científicos del pasado que tenían premisas falsas, pero que sin embargo eran argumentos muy serios y bien intencionados.

Van Eemeren y Grootendorst proponen una definición pragma-dialéctica, en la que las falacias se conciben como violaciones de las reglas de la discusión. Así por ejemplo, si una regla de la discusión es no atacar al oponente a nivel personal, se sigue que todo argumento ad hominem es falaz. Una dificultad con esta aproximación sin embargo, es que no hay acuerdo sobre la mejor manera de caracterizar las reglas de una discusión. La falacia lógica es un modo o patrón de razonamiento que siempre o casi siempre conduce a un argumento incorrecto.

En otro método popular de phishing, el phishing en AOL estaba estrechamente relacionado con la comunidad de warez que intercambiaba software falsificado. Estas cuentas de acceso a AOL podían durar semanas e incluso meses. En esta sección se exponen algunas de las clasificaciones más influyentes. La mayoría de los métodos de phishing utilizan la manipulación en el diseño del correo electrónico para lograr que un enlace parezca una ruta legítima de la organización por la cual se hace pasar el impostor. Obviando que este únicamente recibió una comisión. El desafío del interlocutor es encontrar la premisa falsa, un argumento puede tener premisas y conclusión verdaderas y aun así ser falaz.